sábado, 14 de septiembre de 2013

EL APARTADO 6.3.1 “NARRATION ON THE STAGE”, EN LA PIEZA “TEZOZÓMOC O EL USURPADOR”, DE LUIS M. MONCADA

En este apartado, Barbara Dancygier señala que las funciones realizadas por el narrador diegético, no pueden trasladarse a la mímesis dramática, sino que son resueltas a partir del discurso dramático. De acuerdo a la autora, las funciones del narrador diegético, son: introducir a los personajes, indicar la temporalidad y, lo más importante, exponer los acontecimientos; y sobre las tablas, estas funciones se concretan por boca de los personajes. Dancygier ejemplifica esta particularidad del discurso dramático, en el teatro isabelino. En este, las escenas que no “ocurren” a la vista del espectador, son relatadas por mensajeros y otros personajes, como  sucede tras el suicidio de Ofelia, en Hamlet.  Es a través de Gertrudis, madre de Hamlet, que el espectador puede advertir la suerte de la joven: enloquecida por la muerte de su padre, Ofelia se arroja a las aguas de un río. Dancygier considera que “materializar”, a través de la narración, las escenas trágicas, se debe precisamente a su naturaleza irrepresentable. Pero debe considerarse que la eficacia del discurso dramático puede resultar aún mayor, pues permite la participación activa de los espectadores, que completan estas elipsis, a través del carácter referencial del lenguaje.



                           





















           La narración en el escenario es una de las características fundamentales de la obra Tezozómoc o el usurpador. Dividida en dos actos, presenta la pugna entre el protagonista, gobernante de Azcapotzalco y Texcoco, reino del que se ha apoderado, y Matlacihuatzin, viuda de Ixtlixóchitl, antiguo rey de Texcoco, y madre de Nezahualcóyotl; a la disputa también se unen Otompan, Tlaxcala y Chalco. Al principio, la demanda que estos hacen a Tezozómoc es pacífica, pero como el gobernante se niega a ceder la autoridad a Nezahualcóyotl, entran en batalla; una de sus maniobras para terminar con el enfrentamiento, es unir a Tecpatl, su hija, con Chalco, pero esto resulta inútil. Por lo tanto, Tezozómoc decide que Nezahualcóyotl debe morir y encomienda al siervo Techotlala el homicidio del joven. A partir de este momento, a excepción de uno de los escasos diálogos de Tayatzin, en la escena primera, en la que dice a su hermano: “Nadie sabe para quién trabaja, Maxtla”, se advierte que, a través de la prolepsis, el personaje anuncia al espectador el momento de la conquista. Todas las circunstancias que anteceden a la escena cinco, se representan a la vista del espectador, pues no son necesarias las retrospecciones. Como se comentó, una de las características principales de la narración en el escenario, es  advertir a los espectadores de aquello que ha acontecido fuera de escena, y este principio se observa a partir de la quinta escena: Tlaxcala, abatido por la derrota, anuncia la toma de Huexotla, el secuestro de Nezahualcóyotl y la muerte de Otompan. Por otra parte, Tlacaélel le dice a Chalco que Nezahualcóyotl está muerto, y el tlatoani responde: “Como si lo  estuviera viendo…”. En la escena siete, el segundo calpullec habla a Tezozómoc, quien se apoya en un bastón, narrador también, que sin servirse de la palabra determina el deterioro del gobernante, del temor que sienten los texcocanos ante su tiranía. En esta misma escena, aparece Techotlala y le miente sobre la muerte de  Nezahualcóyotl. El primer calpullec describe la confusión de Tezozómoc que, como indica la didascalia, se aleja muy perturbado; y se entiende que el público ya no le puede ver, sólo escucha la voz del calpullec que describe su apariencia: “La cara de Tezozómoc está cambiando. Está enrojeciendo. Su agitación es tan elocuente que en cualquier momento podría estallar”.  La narración del calpullec robustece la apariencia del personaje, actitud que representada a la vista del público, no alcanzaría el mismo efecto que ofrece la palabra.


          A continuación aparece el mensajero que, como en la tragedia ática, tiene la función de narrar los eventos trágicos, como en esta escena. El personaje anuncia a Tezozómoc la llegada de un ejército de Chalco, además de la muerte de Tecpatl y la locura de Matlalcihuatzin. Seguidamente aparece  Maxtla y narra que en la plaza escuchó las proclamas infantiles a favor de Nezahualcóyotl e Ixtlixóchitl, además de que los calpullecs buscan el cadáver del joven. Y en un arrebato de ironía, pregunta Tezozómoc a Techotlala: “¿Hay otra cosa que deba saber?” Y el sirviente le habla sobre el augurio de las cinco lunas. Finalmente, comento las últimas escenas en la las que aparece la narración: la novena, treceava y última. En la primera, luego de la aparición de los caballeros águila y tigre, aparece Maxtla y  narra a Tezozómoc los últimos acontecimientos: el nombramiento de Chalco como único gobernante y el hallazgo del supuesto cadáver de Nezahualcóyotl. En la siguiente escena, el mensajero informa a Chalco que su ejército ha sido exterminado por una tormenta de lodo; y en la última, Techotlala avisa a Maxtla que su padre está enfermo.
 
 

1 comentario:

  1. ¿Se podría decir que lo que tiene un diálogo dramático de narración lo tiene de actuación? ¿La dicción del que narra afecta la materia narrada? Es que pienso que en todos estos casos, la narración no es enunciada por una voz en-off, sino que son entes de ficción relacionados estrecha y corporalmente (usando términos de Dancygier) con los que nos cuentan en escena. Creo que lo irrepresentable de algún suceso, que tendrá que ser narrado, no le quita su dramatismo, ni su tensión escénica.

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